¿Un trastorno alimenticio es el culpable de tu sobrepeso?

9 May

Por Lolybel Negrín Pantoja


 La mayoría de las personas relacionan a los trastornos alimenticios con mujeres muy delgadas, casi esqueléticas, producto de la anorexia o la bulimia que son los desórdenes más conocidos. Sin embargo, existen otro tipo de trastornos alimenticios que pueden producir obesidad o sobrepeso en las personas que los padecen.

Trastornos alimenticios

También conocidos como psicopatología alimentaria, son variaciones de los hábitos alimenticios comunes que llevan al desarrollo de enfermedades causadas por ansiedad y por una preocupación excesiva con relación al peso corporal y al aspecto físico.

Entre los trastornos de la alimentación más frecuentes, están la anorexia nerviosa o falta de apetito y la  bulimia, trastorno  donde después de comer excesivamente las personas utilizar métodos para eliminar rápidamente los alimentos del cuerpo a través del vómito inducido o los laxantes. Otros trastornos alimenticios poco conocidos son  la ortorexia, que es la obsesión por  la “comida sana”, la permarexia u obsesión con los alimentos y estar siempre a dieta, la vigorexia que es la obsesión por un cuerpo perfecto utilizando suplementos alimenticios (anabólicos)  y  el trastorno por atracón.

Anorexia


Las personas que padecen anorexia sienten un miedo real a engordar y tienen una imagen distorsionada de las dimensiones y la forma de su cuerpo; restringen la ingesta de alimentos haciendo dieta, ayuno o ejercicio físico excesivo. Apenas comen, y lo poco que ingieren se convierte en una obsesión. Es un padecimiento que aparece generalmente en la adolescencia.

Bulimia

La bulimia es similar a la anorexia. En el caso de la bulimia, quien la padece se da grandes atracones de comida (come en exceso) y después trata de compensarlo con medidas drásticas, como el vómito inducido o el ejercicio físico en exceso para evitar subir de peso. Los atracones van seguidos de sentimientos de culpa, vergüenza, fracaso, ansiedad y una desagradable sensación de plenitud. Estas conductas de compensación producen graves consecuencias tanto fisiológicas  como psicológicas.  El diagnóstico de la bulimia se da cuando una persona recurre a los atracones y a la purga de manera regular, al menos dos veces por semana, durante un par de meses.

Ortorexia

Es básicamente una obsesión por comer bien. Generalmente, las personas que padecen dicha patología prefieren pasar hambre (incluso por largos periodos de tiempo), a comer alimentos que (a su parecer) son “impuros”, es decir, alimentos con altos contenidos de aditivos, grasas, etc., pudiendo dejar de ir a restaurantes, comida rápida o fast food, e incluso a casa de familiares y amigos por el simple temor de los alimentos que puedan llegar a ingerir.

Permarexia

Es un síndrome psicológico que aflige principalmente al sexo femenino. Las afectadas piensan que todo lo que se ingiere engorda y están constantemente sometidas a dietas de adelgazamiento,  están obsesionadas con pensamientos sobre la comida y las calorías que ingieren, a todas horas.

Vigorexia

Se conoce como la obsesión de querer tener un cuerpo perfecto, por medio de la utilización de anabólicos, y suplementos alimenticios que no están aprobados y que pueden poner en riesgo la salud de  los individuos.  Las personas más propensas a padecer este trastorno son los que realizan físico-culturismo, quienes tienen una distorsión de la imagen corporal y buscan ser los más musculosos.

Trastorno Por Atracón  o “Binge Eating”

Es un Trastorno Alimentario que se caracteriza por atracones recurrentes en ausencia de la conducta compensatoria inapropiada típica de la Bulimia Nerviosa. Es decir, es como la bulimia pero sin vómitos, ni laxantes, ni ejercicios para perder el peso ganado por las altas ingestas de comida. Existen muchas personas que realizan atracones alimentarios de vez en cuando (en una fiesta, al ir al cine, etc)  pero esta conducta se transforma en un Trastorno de la Alimentación cuando se da una pérdida de control y cuando ocurre periódicamente.
Las características que definen este desorden son:

1.- Quienes los padecen suelen tener sobrepeso.
2. -Un consumo rápido de gran cantidad de comida en un periodo corto de tiempo (2 horas o menos).
3. – La persona tiene la sensación de haber perdido el control ante esta comida (o sea, sentir que uno no puede parar de comer o controlar qué y cuánto se come).
4.- Aunque este trastorno no se acompaña de conductas para “compensar” lo que se ha ingerido (es decir, no hay vómitos,  abuso de laxantes, ayuno ni ejercicio excesivo, es importante resaltar  que en ocasiones la persona puede llevar a cabo estrategias compensatorias (p.ej. abstenerse de comer, recurrir a purgas o practicar el ejercicio físico de forma excesiva) pero, a diferencia con trastornos como la Anorexia Nerviosa o la Bulimia Nerviosa, éstas no se realizan como práctica habitual para contrarrestar los efectos de los atracones, o sea para no engordar. En algunos casos, el Trastorno por Atracón puede ser origen o consecuencia de otros Trastornos de la Alimentación.

5.- También  se caracteriza por la presencia de alguno de estos síntomas:

–          Comer mucho más rápido de lo normal.

–          Comer hasta sentirse incómodamente lleno.

–          Comer grandes cantidades de alimento a lo largo del día sin planificarse las horas de las comidas.

–          Comer grandes cantidades de alimento cuando no hay sensaciones de hambre física.

–          Comer solo en casa o a escondidas porque se siente avergonzado por lo mucho que se come.

–          Sentirse disgustado con uno mismo, deprimido  o muy culpable después de haber comido en exceso.

–          La mayoría de estas personas se han sometido a dietas en numerosas ocasiones y se confiesan desesperados por las dificultades que entraña el control sobre la ingesta de comida.

–          Estos atracones son experimentados con gran angustia y malestar.

Posibles Orígenes Psicológicos
Muchas personas comentan que comen más o que comen demasiado cuando tienen problemas psicológicos, p.ej. cuando se sienten solas, tristes o estresadas.

Frecuentemente, las personas con este trastorno utilizan el atracón como una forma de huir de sus emociones, para llenar un vacío interno o para evadir el estrés, la angustia y el dolor. También hay casos en que mediante la conducta alimentaria del atracón se intenta inconscientemente poner una separación entre la persona afectada misma y los demás (“como soy gordo/a, no les gusto a los demás y nadie se me acercará”). Sin embargo, al mismo tiempo suelen ser personas necesitadas de cariño y, como en el caso de la Bulimia Nerviosa, el atracón puede ser utilizado como un “autocastigo” por no estar satisfechas consigo mismas.

Riesgos para la salud física
Aparte de constituir un círculo vicioso difícil de abandonar para la psique de las personas que sufren este Trastorno de la Alimentación, éste puede originar también importantes enfermedades físicas, como diabetes mellitus, hipertensión y colesterol, ataques cardiacos, patología renal, artritis, etc., e incluso llevar a un riesgo de muerte más elevado.

El tratamiento psicológico del trastorno por atracón

1.   Psicoterapia de tipo cognitivo-conductual:


En este tipo de terapia se tratan principalmente los aspectos de baja autoestima, problemas de interacción con los demás y la concienciación de las consecuencias de la equivocada conducta alimentaria que el sujeto ha estado llevando a cabo, aparte de los conflictos personales concretos que puede haber adicionalmente en la persona determinada.

2.   Reeducación alimentaria:

Se trata de ayudar a la persona a adquirir unos conocimientos básicos sobre una adecuada alimentación, a aprender a cambiar su conducta alimentaria, a diferenciar las sensaciones de hambre y saciedad, y a no relacionar la ingestión de alimentos con sus conflictos. Al mismo tiempo, en los casos necesarios, se le ayudaría al sujeto a encontrar la manera de perder peso más apropiada para él.

3.   Motivación relacionada con el ejercicio físico:


En esta parte de la terapia se busca trabajar la motivación de la persona en cuanto al ejercicio físico, teniendo en cuenta que éste es, por un lado, un medio adecuado para mantener el peso reducido y, por otro lado puede influir notablemente en la sensación de bienestar general de las personas.

Si al finalizar este artículo te sientes identificado(a) – al menos con una o más características de algunos de estos trastornos- considera la idea de buscar ayuda psicológica para salir del círculo vicioso. Estas conductas no se quitan solas, si no hay tratamiento psicológico liderado por un especialista no se pueden superar.

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Fuentes: Veronika Griessner, Licenciada en Psicología en http://www.psicocentro.com/

Los Websites: www.dietas.com, http://kidshealth.org/teen/en_espanol ,

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