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El poder de la fuerza de voluntad

4 Dic

La modernidad ha traído como consecuencia que nos hemos acostumbrado a tener todo rápido y sin esfuerzo, hay máquinas que lavan por nosotros, que pican y mezclan la comida por nosotros, que abren las latas por nosotros, que suben las escaleras por nosotros, y mientras más dinero ganamos menos esfuerzo realizamos porque contratamos asistentes personales, mucamas y niñeras que hacen todo por nosotros. En este mundo moderno -donde reina la ley del mínimo esfuerzo- la fuerza de voluntad es un bien escaso y hay gente que desconoce el término; pasan la vida sin saber por qué hacen las cosas, abandonando todo lo que emprenden y desconociendo cómo enfocar sus esfuerzos.

¿Cuántas veces has dicho que ahora si vas a empezar a caminar todos los días o a ir al gimnasio y no lo haces? ¿Cuántos lunes comenzaste una dieta y la abandonaste el martes porque no pudiste resistirte a una pizza o a una torta de chocolate? ¿Te identificas con esto? Pues te falta fuerza de voluntad. Tal vez ya lo sabías y dices pues bueno ¿qué puedo hacer si me falta voluntad? Déjame darte una buena noticia: La fuerza de voluntad es algo que puede ejercitarse. Tal vez hasta ahora pensaste que la voluntad es una rara virtud con la que algunos nacen (como tener los ojos color violeta) y que no se puede cambiar, pero no es así. Si quieres y practicas estos ejercicios, tú también puedes tener fuerza de voluntad y lograr todas las cosas que te has propuesto pero que hasta ahora no has podido hacer.

La fuerza de voluntad se define como la capacidad de tomar una decisión y perseverar hasta lograr con éxito lo que te has propuesto; es la fuerza interior que te permite rechazar la satisfacción inmediata, con el fin de obtener algo mejor pero que requiere de esfuerzo y tiempo.

Al desarrollar la fuerza de voluntad podemos escoger nuestros comportamientos y acciones, en lugar de ser gobernados por ellos; estamos en control de nosotros mismos, mejora nuestra autoestima, somos más felices y por ende somos una mejor versión de nosotros mismos.

¿Cómo se puede incrementar la fuerza de voluntad?

Para desarrollar y mejorar la fuerza de voluntad es necesario llevar a cabo acciones que normalmente no te gusta hacer por pereza, debilidad o timidez, pero que si las haces ayudarás a entrenar tu mente a obedecer y te convertirás en una persona con más fuerza interior.

Así como el levantamiento de pesas prepara a tu cuerpo para cargar objetos pesados en el momento en que lo necesites, estos ejercicios te ayudan a desarrollar la fortaleza interior para cuando la requieras.

Ejercicio #1

Tu fregadero está lleno de platos, pero tu te sientes muy cansado(a) para lavarlos ya, así que lo pospones para más tarde. ¡Párate y lava los platos ahora! No dejes que la pereza te supere. Cuando estás desarrollando fuerza de voluntad y tú sabes la importancia que ésta tiene en la vida, es vital que hagas lo que tienes que hacer sin demoras.

Ejercicio #2

Llegas a tu casa cansado(a) del trabajo y te sientas en el sofá a ver televisión. Sabes que debes bañarte pero te sientes con mucha pereza para ir a la ducha ahora. No te rindas ante el deseo de permanecer viendo TV, párate y báñate ya.

Ejercicio #3

Vas en el tren o en el autobús luego de un largo día de trabajo, estás agotado(a) y ves a una persona de la tercera edad o una señora embarazada que se para junto a ti. Pues levántate y dale el asiento a esa persona. No lo hagas sólo por buenos modales, sino porque es algo que de verdad no quieres hacer en ese momento. Este ejercicio es ideal para superar la resistencia de tu mente y de tu cuerpo a hacer las cosas que debes hacer.

Ejercicio #4

Tú sabes que el ejercicio físico es bueno para tu salud y necesario para ayudarte en tu lucha contra el sobrepeso, pero siempre dices que no tienes tiempo y cuando tienes una hora libre prefieres quedarte acostado(a) viendo una película en vez de salir a caminar. Pues de ahora en adelante, cada vez que quieras sentarte en el sofá a ver TV levántate y sal a caminar o si el clima no lo permite, pon música movida y comienza a bailar en tu casa. Limpia tu piso o saca el perro a pasear, lo que sea para quemar calorías.

Ejercicio #5

¿Siempre tomas el ascensor o las escaleras mecánicas? Por un semana prueba a no agarrar las escaleras mecánicas y no uses el ascensor para ir a un piso inferior al tercero.

Ejercicio #6

¿Bebes mucho café o refrescos (gaseosas) de dieta? Pues lentamente ve disminuyendo la cantidad de tazas de café o latas de refresco que tomas en una semana.

Ejercicio #7

¿Tienes ganas de comer algo poco saludable o de muchas calorías? Pues por el buen desempeño del ejercicio no lo ingieras para nada.

Ejercicio # 8

Proponte a vencer la flojera (pereza). Convence a tu mente de que ganas fuerza interior cada vez que haces cosas a pesar de la pereza y de la resistencia interna a hacerlas.

Para finalizar y aunado a la práctica de los ejercicios, toma consciencia de que lo que piensas y dices influye en tu fuerza de voluntad, por eso debes comenzar a hablar de forma positiva y afirmativa. Escucha y reconoce tus frases negativas más frecuentes y cámbialas. Lo que decimos, muchas veces sin pensar, influye en nuestro estado de ánimo y puede levantarnos o apagarnos, así que ten cuidado con lo que piensas y dices para no reforzar tus limitaciones.

Te invito a que pruebes los ejercicios y dejes un comentario aquí sobre ellos. Me encantaría saber tu opinión y si te ayudó al artículo en tu proceso de pérdida de peso.

Por Lolybel Negrín P.

¿Aceptación de la Gordura o Resignación?

18 Nov

En Estados Unidos hay varias organizaciones que se encargan de velar por los “derechos de las personas obesas”, grupos como la “National Association to Advance Fat Acceptance” (Asociación Nacional para el Avance de Aceptación de la Gordura) combaten la discriminación y abusos que experimentan  muchas personas (incluso niños) que sufren de obesidad.

Es muy loable la labor de estas organizaciones porque todos los seres humanos tenemos derecho a ser tratados con respeto y a que no nos pongan nombres ofensivos o no nos discriminen en el trabajo. Hasta allí todo eso está muy bien. El título de este post tiene que ver con un programa que vi en la Televisión en estos días, donde una mujer muy obesa (calculo que pesaba unos 200 kilogramos o tal vez más) decía que ella participaba en una de estas organizaciones para la aceptación de la gordura y que no pensaba bajar de peso, pues ella era bella como era y se cansó de hacer dietas. Yo veo muy bien que una persona tenga una gran autoestima. La belleza depende de cada quien, lo que para una persona es bello para otra persona es feo, así que nadie debería sentirse feo o fea por ser obeso(a), pues muchas personas podrán apreciar tu belleza sin necesidad de ser una modelo talla 0; sin embargo, lo que yo pienso es que esa mujer no está considerando para nada su salud. Una persona con ese peso le pone una presión demasiado grande a su corazón y a sus articulaciones, pues el cuerpo humano no fue diseñado para cargar 150 kilos extras. Era una mujer joven, pero les puedo asegurar que esa chica no va a llegar a los 40 años (si ya no está enferma) sin padecer de tensión alta, diabetes, colesterol alto, enfermedades del corazón, problemas respiratorios y artrosis en las articulaciones.

En realidad este artículo simplemente lo abrí para esbozar una teoría: ¿Cuando una persona dice que se acepta con su obesidad no será que más allá de la autoestima está tratando de ocultar una total falta de fuerza de voluntad, desidia por su salud y flojera? Es más fácil sentarse en el sofá a comer helados y galletas todos los días, que levantarse a caminar, a hacer ejercicio y dominar tus ganas de comer dulces continuamente. Probablemente esa chica se dio por vencido, porque no es fácil bajar de peso y ahora simplemente dice que ella es bella así y no tiene por qué cambiar. Aún peor, hoy en día hay muchos hombres que se sienten atraídos por las mujeres obesas, entonces ya ni siquiera tiene que perder peso para encontrar pareja, así que tiene una motivación menos para ser saludable.

Yo creo que la salud es algo tan importante en la vida que vale la pena verse fea y flaca, pero saludable, que seguir gorda y bella pero con diabetes, artrosis, colesterol alto, tensión arterial alta, problemas cardíacos, dificultad para respirar, esterilidad e incluso el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, tales como el cáncer endometrial, el cáncer de mama, el cáncer de próstata y el cáncer de colon.

Mi padre murió a los 69 años de edad con debilidad del músculo cardíaco, su problema fue propiciado por toda una vida de obesidad, el corazón tiene que bombear más sangre para cubrir un cuerpo tan grande y por eso con los años el músculo se agota y ya no trabaja igual. Mi papá podría haber vivido más, hasta los 80 años al menos, pero decidió que él era un hombre feliz y no tenía por qué cambiar. Me hubiese gustado que mi papá se hubiese preocupado más por su salud, independientemente de su apariencia. Lo más triste de todo es que luego que le diagnosticaran el problema del corazón él se asustó mucho y adelgazó más de 40 kilogramos; pero ya era tarde, su músculo cardíaco ya no daba más y murió de todas formas. Yo no quiero seguir los pasos de mi padre, yo quiero tener una vejez saludable y gozar de una buena calidad de vida hasta una edad muy avanzada, es por eso que yo no quiero aceptar, ni quiero resignarme al sobrepeso. No es una cuestión de belleza, desde el punto de vista estético para mi las mujeres gordas son hermosas (y me incluyo), pero lastimosamente no se puede ser obesa, tener más de 40 años y ser saludable.

Incluso en una oportunidad cuando era adolescente perdí 26 kilos y llegué a tener el peso ideal para mi estatura, en ese entonces, pero todo el mundo me decía que me veía horrible, pues como soy de cara larga me veo mucho mejor cuando tengo 15 kilos de más que con mi peso ideal. Y yo también me daba cuenta que me veía fea, parecía un esqueleto. Sin embargo, prefiero verme fea y tener más posibilidades de vivir una vida saludable que tener una cara redondita y bonita pero con graves problemas de salud.

Así que mi conclusión es la siguiente: la obesidad es una enfermedad y no debemos conformarnos con padecerla. Incluso un sobrepeso leve -como 15 kilos demás- puede afectar la salud de las personas y su capacidad para andar, correr y desplazarse. ¿Que no es fácil vencer la obesidad? Pues no, nadie dijo que era fácil, pero tampoco es imposible, lo más importante es la voluntad que tengas de estar saludable y de hacer un cambio en tu vida. ¿Quieres buscar inspiración para bajar dejar de ser obeso(a)? Busca en youtube los videos de The Biggest Loser y mira la cantidad de personas que rebajan hasta 100 kilos en 6 meses, con mucho ejercicio y cuidando lo que comen. Si de verdad quieres bajar de peso, puedes lograrlo. ¡Sí se puede!

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Por Lolybel Negrin Pantoja

Después de los 30 la dieta sola no adelgaza

1 Oct

Habrás oído alguna vez que después de los 30 el metabolismo se hace más lento y nos cuesta más adelgazar. Y si tienes más de 30 y siempre has tenido sobrepeso habrás experimentado en carne propia que cuando tenías 16 ó 20 años dejabas de comer azúcar y no hacías ejercicios y adelgazabas 5 kilos en una semana, pero ahora después de los 30 comes lechuga y atún ( una exageración) y cuando mucho logras bajar un kilo en una semana. Y después de los 40 te puedo asegurar que es una tarea titánica perder peso aunque comas bien y hagas ejercicio.

El envejecimiento es el culpable

A partir de los 30 años el cuerpo humano sufre una serie de cambios hormonales motivados por el proceso natural de envejecimiento que fomentan la acumulación de grasa con más facilidad. La producción de ciertas hormonas que ayudan a quemar grasa como la DHEA, la testosterona y la hormona del crecimiento desciende considerablemente y esto contribuye al descenso en el metabolismo y la pérdida de masa muscular.

A partir de los 25 años perdemos entre 300 y 600 gramos de masa muscular cada año. Como cada kilo de masa muscular quema al día alrededor de 25 calorías sólo por estar presente en tu cuerpo, puedes hacerte una idea de por qué perder masa muscular te reduce el metabolismo y facilita la acumulación de grasas.

La importancia del ejercicio físico

Lo primero que debes hacer después de los 30, si quieres bajar de peso es buscar un buen nutricionista que te haga una dieta adaptada a tus necesidades y a tu organismo. Las dietas que buscas en internet como la dieta de la piña, la dieta de la avena, la dieta del atún, etc… no funcionan, cuando dejas la dieta engordas el doble de lo que habías adelgazado y hacen que tu metabolismo se vuelva más lento. La segunda cosa que debes hacer para ganar masa muscular y acelerar tu metabolismo es hacer ejercicio vigoroso todos los días, al menos durante una hora al día. Algunos doctores como Salomón Jakuvowics el autor de las merengadas de Ni una dieta más, te dirá que tienes que comer proteínas bajas en grasas en el desayuno (y te venderá sus merengadas) para poder acelerar tu metabolismo y adelgazar. Y eso está muy bien, pero nuevamente te repito el título de este artículo: la dieta sola no adelgaza después de los 30.

¿Qué no te gusta ejercitarte? Pues lo siento, pero eso no cambiará el hecho de que después de los 30 lo único que hará que tu metabolismo se apure un poquito en quemar grasas es el ejercicio. Podrás bajar 4 ó 5 kilos, pero después tu organismo empieza a crear una meseta y ni porque dejes de comer vas a adelgazar. Al contrario, si dejas de comer tu metabolismo se va haciendo más lento cada día.

Puedes llorar, patalear y gritar que no te gusta el ejercicio pero es la única manera de perder peso después de los 30. En la vida todos tenemos que hacer cosas que no nos gustan pero que sabemos que nos hacen bien o que son un medio para conseguir una meta.

A mi tampoco me gusta hacer ejercicios ¿Y sabes cómo me motivo para salir a la calle a caminar aunque no quiera? Me concentro en la sensación de bienestar que siento cuando me veo al espejo después de perder dos kilos y veo mi cara más delgada y mi estómago más plano. Enfocarse en esa sensación y tratar de hacer “lo que sea” para lograr perder esos kilos que me hacen ver mejor y me hacen sentir mejor, más liviana y con más energía es la auto-motivación más importante.

Aunque te moleste y hayas pasado toda tu vida auto-engañándote, déjame decirte que no existe un té mágico, ni pastillas, ni merengada, ni tratamientos para perder peso, lo único que te hará perder peso de forma natural (sin tener que hacerte un by pass gástrico con todas las consecuencias que tendrás para toda la vida) es a través del esfuerzo, a través de la dieta equilibrada controlada por un nutricionista y el ejercicio continuo y vigoroso.

Concéntrate en los resultados porque vale la pena. En estos días vi una entrevista con Jillian Michaels , la instructora de ejercicios de The Biggest Loser, el programa norteamericano donde personas muy obesas se convierten en delgadas en un lapso de 6 meses, sólo con dieta y ejercicios, sin pastillas, ni cremas, ni inyecciones, ni té mágico. Ella le comentaba a la entrevistadora que de adolescente fue gordita y que eso fue lo que la llevó a empezar a hacer ejercicios, ella dijo algo que me quedará grabado por el resto de mi vida “Yo no soy de las personas que les gusta hacer ejercicio, o que se siente bien y les hace falta hacer ejercicio, tengo que esforzarme para ejercitarme”. Esa declaración fue un llamado de atención para mí y me hizo pensar qué motivada debe estar una persona para ser instructora de ejercicios y lucir el cuerpo que ella tiene (Véanla en este link http://www.jillianmichaels.com/) y no gustarle los ejercicios, de qué tamaño es su motivación para derribar la flojera o el hecho de que no le gusta el ejercicio pero lo hace porque sabe que le hace bien y que tiene que predicar con el ejemplo. Nadie le haría caso si le ordenara a otros a ejercitarse y su cuerpo no fuese el de una atleta.

Entonces hay que vencer las miles de excusas que nos ponemos todos los días para no ejercitarnos o para no hacerlo vigorosamente. Cuando no puedo caminar durante una hora, camino media hora en la mañana y en la tarde cuando termino mi trabajo hago bicicleta elíptica durante media hora en casa o simplemente pongo música y bailo y hago mancuernas ligeras. No necesitas dinero para ejercitarte, ni pagar un gimnasio, ni comprar aparatos caros (si puedes comprarlos mejor, pero no es indispensable), siempre puedes hacer ejercicios en casa. Busca vídeos de ejercicios en youtube y practica en casa, sal a caminar aunque haga calor o haga frío, en las plazas de las principales ciudades siempre hay grupos de tai chi o yoga que practican diariamente y muchas veces es gratis o a un precio muy bajo. Divide las sesiones de ejercicio entre la mañana y la tarde si no tienes tiempo. Lo importante es ponerte en movimiento para ganar masa muscular y acelerar ese metabolismo que está muy lento después de los 30. No busques más excusas, la única persona que puede cambiar tu situación de sobrepeso eres tú, más nadie lo hará. Y busca inspiración en los videos del programa de the biggest loser, ¿si personas de 200 kilos adelgazan 100 kilos en 6 meses, sólo con dieta y ejercicios por qué no puedes lograrlo tú?

Por Lolybel Negrín Pantoja

¿El estrés influye en el sobrepeso?

5 Sep

Tenía mucho tiempo sin actualizar el blog y mis lectores pensarán que los he olvidado; pero no es así, tenía mucho trabajo pero aquí estoy nuevamente para compartir todas esas informaciones que nos ayudarán a alcanzar nuestra meta de perder peso y mantenerlo para siempre.

¿Alguna vez has picado entre horas cuando estás nervios@?, ¿Sí? Pues no estás sol@, a muchas personas nos pasa esto. La mejor de las dietas puede arruinarse tras un día de tensión, una relación sentimental que no funciona, un exámen final en la universidad o una enfermedad grave de algún familiar.

Como seres humanos desde una edad muy temprana aprendemos a buscar confort y satisfacción en la comida, lo cual no es una buena práctica para los que queremos perder peso.

Pero, si eres de los que no come mucho cuando está estresado o angustiado ¿sabías que igual podrías engordar a causa del estrés?

Cuando estamos sometidos a situaciones estresantes nuestras glándulas adrenales, localizadas en la parte superior de los riñones, segregan una serie de hormonas, entre las cuales se encuentra el cortisol. Una parte de nuestro sistema nervioso conocida como el sistema nervioso simpático segrega otras hormonas llamadas adrenalina y noradrenalina. Estas hormonas, en conjunto, tienen varios efectos, entre ellos aumentar los niveles de glucosa en la sangre. El cortisol, en particular, es una hormona que juega importantes papeles en nuestro cuerpo, entre ellas: funciones relacionadas con el metabolismo de las grasas, las proteínas y los carbohidratos; con la regulación de la presión sanguínea, la retención de agua y sales y la actividad del sistema inmunológico. En situaciones de estrés nuestro cuerpo segrega una cantidad de cortisol mayor de lo normal, con el propósito de producir energía a partir de las grasas y las proteínas, para así, aumentar la cantidad de ésta disponible.

Por lo tanto, cuando estamos estresados no sólo comprometemos nuestro sistema cardiovascular e inmunológico (de ahí que te den muchas gripes) sino que también el cortisol se ocupa que acumulemos grasa en la zona media del cuerpo, aumentando de peso aunque nuestra dieta no varíe mucho en esos días.

Particularmente, yo he subido unos 3 kilos desde que estoy trabajando en casa. Tengo mucho trabajo y me estreso tanto como cuando iba a una oficina, con la diferencia, de que no tengo con quien hablar durante el día, con quien tomarme un café para descansar o quien me cuente un chiste y eso me hace concentrarme mucho más en el estrés.

Por eso he decidido tomar cartas en el asunto y enfocarme en hacer más ejercicio para ayudarme a “desechar” el estrés.

Dado que no podemos dejar de trabajar o no podemos evitar enfermarnos, separarnos, que se mueran seres queridos, tener exámenes finales y todas las cosas que nos producen estrés, ¿cómo podemos combatir los efectos dañinos que éste tiene sobre nuestro organismo?

A continuación voy a compartir contigo una serie de tips ofrecidos por el doctor Ignacio Ferrando de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, que te ayudarán a combatir el estrés:

1. Evita el consumo de café y alcohol, y si lo tomas hazlo de forma moderada. Estas sustancias sobreestimulan el organismo y si provocan alguna sensación de relajación es transitoria.

2. Haz ejercicio al menos tres veces por semana. El esfuerzo físico moderado (por ejemplo caminar o bailar) estimula la segregación de endorfinas, que influyen positivamente en nuestro estado de ánimo.

3. Conserva una dieta equilibrada, esto no sólo te ayudará a alcanzar el peso ideal sino que te mantendrá con buen ánimo.

4. Ingiere Vitaminas A, B, C y minerales. Busca alimentos que los contengan como las frutas y las verduras frescas, así como los frutos secos y el pescado. Eso te ayudará a obtener los nutrientes necesarios para evitar el estrés.

5. Duerme 8 horas diarias. Esa es la media que debes dormir para mantener tu organismo en un estado óptimo y libre de estrés.

6. Dedícate 15 minutos al día a descansar. Realizar ejercicios de respiración mientras cierras los ojos, al menos una vez al día, te ayudará a controlar la respuesta del organismo ante el estrés.

7. Piensa en positivo. Conserva pensamientos positivos ante las adversidades y trata de recompensarte por los malos ratos que has pasado de otra manera que no sea comiendo. Por ejemplo: Ir la peluquería, comprarte algo nuevo (un cosmético, un accesorio, etc.) o salir a pasear.

8. Aprende a disfrutar de los pequeños placeres de la vida, sonríe, agradece los atardeceres, las flores, el sol y todas las cosas que te rodean en la naturaleza (y que son gratis) y trata de controlar tus emociones evitando caer en el mal hábito de refugiarte en la comida.

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Por Lolybel Negrín Pantoja

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